A pocos pasos del hotel, este sencillo sendero es una invitación a desconectar y dejarse abrazar por un bosque de cipreses y coigües, tan especial como poco común.
Camina despacio, siente la fresca humedad del ambiente y déjate envolver por la calidez
de este rincón escondido. En el mirador, una estructura de meditación y un pequeño embarcadero sobre la Laguna Aluén te esperan para regalarte un momento íntimo.
Con un cooler, una manta, un cuaderno y un lápiz, la invitación es clara: siéntete libre de compartir tu experiencia. A tu alrededor, líquenes, musgo y turberas te recuerdan la riqueza que sustenta esta tierra. Y si te quedas en silencio, tendrás la oportunidad de oír a los pájaros y al viento de una forma completamente distinta.
Proporcionamos a los viajeros bastones de trekking,
cascos y les damos una botella de agua.
