Una experiencia donde el paisaje y el sonido del viento son protagonistas. El recorrido comienza cruzando el río Pingo, para adentrarnos en un antiguo bosque de lengas que custodia la ribera del Lago Grey. A medida que avanzamos, el entorno se vuelve más silencioso y la vegetación se abre para revelar un escenario único: la inmensidad del Lago Grey con el Macizo Paine como telón de fondo.
Si el clima lo permite, desde este punto es posible observar a lo lejos los témpanos desprendidos del Glaciar Grey, flotando entre tonos azules que parecen irreales. Esta caminata combina pasajes planos con ascensos progresivos, hasta alcanzar un mirador natural situado a aproximadamente 45 metros de altura, donde el paisaje invita a detenerse y contemplar.
*Para esta excursión, el uso de bastones de trekking es obligatorio; el hotel proporciona estos materiales para todos sus viajeros.
Tras un momento para descansar, tomar fotografías y conectar con este entorno patagónico, iniciamos el regreso por el mismo sendero, acompañados nuevamente por el lago, el bosque, el río y las vistas que cambian con la luz del día.
Proporcionamos a los viajeros bastones de trekking,
cascos y les damos una botella de agua.
