Este mirador ofrece una vista espectacular del macizo del Paine, a la vez que le sumerge en este lugar único. La Laguna De Las Almas, afluente del imponente Lago Toro, desemboca en él a través de un río que se mueve serenamente.
Este rincón, ideal para la pesca, invita a la reflexión y a la calma, envuelto en una atmósfera que inspira una profunda conexión con nuestro entorno.
A lo largo del sendero, pasarás por un magnífico bosque de lengas (el único sendero autoguiado que lo contiene) antes de llegar al mirador. De regreso al hotel, se puede enlazar con el camino de vehículos que lleva de vuelta al hotel, que puede utilizarse tanto para la ida como para la vuelta. Para los más aventureros, hay una ruta más larga y exigente que lleva hacia la cascada del Toro y
luego de vuelta al hotel, un sendero de dificultad media-alta.
Proporcionamos a los viajeros bastones de trekking,
cascos y les damos una botella de agua.
